Desde siempre me gustó la armonía de formas, colores, texturas y el contraste entre ellos. No es casual, que las imágenes que obtengo con los Rayos X del cuerpo humano, sean parte de mi vida laboral diaria. Pero en estos últimos años, fue que descubrí la libertad de plasmar en lienzos o papeles, dichos colores, texturas y formas, de manera curiosa, experimental, provocándome asombro y deleite, permitiéndome abstraerme en el tiempo y conectarme con la obra.